Sin estadísticas no hay futuro

El deporte, por su potencial económico y el monto de las transacciones que genera, es considerado una industria y es probable que si se llegarán a contabilizar todos sus ingresos a nivel global, estaría en el Top Ten de esta categoría.

Por sus volúmenes de ingresos, quizás la petrolera, la minería y dos o tres más puedan superarla, pero la lista es muy corta, ya que la industria del deporte mueve miles y millones de dólares, que abarca desde la comercialización de souvenirs deportivos hasta la venta de derechos de difusión y los acuerdos de patrocinio.

Un componente fundamental, una especie de acelerante del mercado deportivo, es la prensa, su manejo adecuado puede convertir activos intrascendentes en acciones importantes y talentos en máquinas de producir dinero, que incluso terminada su vida como atletas aún siguen generando ingresos por acciones de promoción, etc.

El uso de la prensa en función del deporte es muy variado y no es objeto de este articulo referirnos a ello, deseamos llamar la atención sobre una herramienta dentro de la prensa deportiva que se ha convertido en el combustible para su accionar y mediante el cual se condimenta y hasta se dirige o parcializa la existencia misma del deporte, influenciando la mayoría de los mercados y las acciones de compra y venta de atletas, clubes deportivos, etc., nos referimos a las estadísticas.

En los EEUU donde el béisbol es el deporte nacional hubo un antes y un después a partir de la cientificidad del uso de las estadísticas, no se prepara y se dirige un partido sin no es con los estudios estadísticos del contrario en la mano, para no abundar, solo diremos que el mercado de atletas tiene su basamento en los cómputos estadísticos, para ello se ha creado la sabermetría.

Los comentarios anteriores solo tienen el objetivo de dar a conocer que en la actualidad sin prensa no hay globalización del deporte y sin estadística no hay prensa deportiva que sobreviva al hecho de solo informar resultados finales de un evento, un deporte tiene que tener vitalidad 365 días al año y para ello se necesita la prensa y su combustible la estadística.

Para el caso del dominó no constituye un secreto que el uso adecuado de la prensa en función de su desarrollo global es casi nulo, existe como hecho aislado y promocionado contra hechos específicos como los mundiales, que para bien del dominó y sus jugadores ya se juegan dos al año.

Los espacios dedicados al dominó en los países que tienen algo de tradición todavía dista mucho de lo que puede ser.

De todas formas un cambio de política del tratamiento en la prensa debe ir acompañado del uso de estadísticas, para poder darle material a los especialistas y construir opiniones sobre bases científicas que puedan sumar adeptos y gestionar ingresos por promoción.

En la actualidad, lo normal es que se acabe un evento y se publique una tabla, que solo tiene los datos fundamentales de ganados, perdidos, diferencia de tantos y a veces una especie de Elo o números que formalizan una especie de orden para un ranking o dan un número que para muchas personas no significa mucho al desconocer su valor más allá de lo numérico.

El dominó necesita orden estadístico, una vez se pueda lograr estandarizar reglamentos, formas de competir, etc., de conjunto se deben crear potentes programas que acompañen los eventos y ofrezcan datos estadísticos que permitan en primer lugar evaluar jugadores y torneos, pero sobre todo, que alimenten a los profesionales del deporte a realizar trabajos que sumen partidarios y que demuestren que el dominó no es sólo un sencillo juego de mesa.

El dominó es el béisbol de los juegos de mesa, tiene una gran riqueza estadística, cuando se demuestren algunos de los aspectos interesantes de la mentalidad de un atleta del dominó, las percepciones de la sociedad para con el dominó cambiará preparándolo para un cambio integral.

La compañía SmartDomino con su visión de modernización del dominó como deporte a través de soluciones tecnológicas innovadoras y plataformas de difusión haciéndolo más accesible, competitivo y emocionante para los amantes del dominó, se convierte en un factor clave en el complejo proceso de transformación del dominó a deporte.

Entiéndase la creación de bases de datos para ofrecerlas a Federaciones, fabricación de dispositivos tecnológicos no invasivos para resolver aspectos técnicos muy polémicos, la formación de recursos humanos para operar novedosos sistemas informativos y la posibilidad real de informatizar el dominó a corto plazo.

Todo lo anterior requerirá de un cambio de concepción de los empresarios del dominó para con la prensa, cambio que solo será posible si se gestiona a partir de políticas bien pensadas y financiadas, en ese plan gestor debe estar por obligación el uso de la estadísticas como instrumento ejecutivo. Que se creen los programas con su soporte tecnológico es un paso inmenso de avance, pero faltaría la acción subjetiva, para que se convierta este hecho en una voluntad global.

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